Se trabaja con vida humana. Por eso la formación de un médico no puede ser blanda. Y por eso mismo no puede sostenerse en el miedo.

Antes

Guardias interminables, jerarquía incuestionable y una regla no escrita: el que aguanta, sirve. Esa escuela formó buenos médicos, pero también formó a otros que aprendieron a esconder el error.

Lo que no se negocia

Exigencia, responsabilidad y un estándar alto. El paciente no merece menos.

Lo que hay que romper

La humillación como método, el cansancio como prueba de vocación y el silencio ante el error.

La serie

  • Así me formaron

    «Te destruyeron», decíamos entre estudiantes. Sobre la humillación como método, las guardias sin hora de salida y por qué la exigencia no necesita humillar.

  • El cansancio también mata

    Treinta horas sin dormir no son una prueba de vocación. Sobre la fatiga en la formación médica y lo que le cuesta al paciente.

  • Lo que la vieja escuela hacía bien

    Aquellos mentores que nos exigían hasta el límite tenían parte de razón. Lo que hay que conservar de la vieja escuela, y lo que le faltaba.

Charlas

Esta serie es también una charla para hospitales, universidades y direcciones médicas.